jueves, 15 de diciembre de 2011

Hoy, una de aves.

Juan Carlos Calduch ©


Buenas noches Javier.

Cómo tu bien me dijiste, no valgo para dar lecciones ni de moralidad, ni sobre como solucionar vidas ajenas, y mucho menos valgo para solucionar la tuya, porque, considero que hay pocos niños, porque con doce años aún lo sois (aunque yo tampoco lo creía así...); considero que hay pocos que con tu edad tengan un nivel intelectual y una capacidad de razonar y de aprender tan brillantes como la tuya. Es por eso que te considero bastante maduro.

Pero todo esto lo pierdes cuando, por arte de quién tu quieras, te transformas y te comportas como un subnormal.
Vuelvo a que tienes doce años, eres maduro, pero también estas entrando en una edad de la que algunos aún no hemos salido pero empezamos a entenderla; se llama, como suele decirse, Edad del Pavo.

Cosas como:
· Aprender a que las cosas se pueden decir sin elevar el tono de la voz.
· Aprender a recoger el cuarto de baño, o al menos un poco. Y me dirás, al igual que papá y mamá que... puff... quién fue a hablar... pero bueno, considero que yo soy bastante aseado, menos en mi habitación, la cual no está tan desastrada.
· Aprender a escuchar lo que te dicen aunque no te interese porque te están echando el sermón.
· Hacer caso cuando te comentamos algo, joe... sólo tienes doce tío.
· Aprender a respetarme tan sólo un poquito, no quiero ser superior a ti, me considero bastante inferior a tu inteligencia, y eso realmente te pierde a veces.
· Hazle un signo de cariño a la abuela, de vez en cuando... le gustará.
·Aprende a, aunque defiendas tus teorías y tú tengas la razón, no encabezonarte tanto y con una buena actitud, reafirmarte.
· ...

Pueden ser tonterías de la edad, pero intenta corregirlas. No eres ningún monstruo en proceso como esos que salen en la televisión que sólo saben decir puta.
Es sólo que algunos nos cansamos de ciertas actitudes negativas en las que ya no sabes como actuar porque siempre sales perdiendo. Y simplemente quiero que estés al loro de ciertas situaciones, que ya conoces, pero parece que las obvias.

Hay pocos que sienten envidia de sus hermanos pequeños (en ciertos aspectos) y hay pocos que se sienten orgullosos de tener un hermano como tú. Continúa siendo, TÚ, que puedes llegar bastante lejos si quieres y te esfuerzas. La conciencia ya la tienes, no la pierdas en estos años del Pavo.
Sé que no lo harás.

Gracias por leerlo.
Te quiero, un beso.
Tu hermano.


P.D: No pido que te transformes en un adulto maduro, simplemente contrólate.



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