Me encanta ese placer fotográfico que va desde el interior del estómago, cruzando la frontera de los intestinos. Lugar vacío lleno de sentimientos que con un recorrido ascendente, llega a los músculos de la boca para esbozar una sonrisa.
lunes, 16 de diciembre de 2013
Cerré la puerta del número cinco, tocaré al timbre cuando lo necesite. Continuemos.